META

Desde niña me han apasionado los juegos de palabras y las reglas nemotécnicas. Recuerdo jugar con los números de las matrículas cuando íbamos en coche y crear “palabras” desconocidas que se convertían en esa llave que me permitía recordar datos e información importante para mí.

Es tal el poder de estas palabras que, con el tiempo, algunas se han convertido en mantras de bienestar y poder personal, y META es justamente una de ellas. Una palabra que encierra un mensaje mucho más poderoso de lo que, de entrada, pudiéramos pensar.

¿Qué significa META?

META es un acrónimo que te recuerda que:

«Sea cual sea la META que quieras conseguir, has de hacerlo equilibrando Mente, Emoción, Tiempo y Acción. En el caso de que algunos de estos aspectos estén en desequilibrio, difícilmente podrás construir tu meta.»

En muchas ocasiones, cuando tenemos un objetivo en mente, avanzamos hacia él priorizando alguno de estos aspectos. La emoción y las ganas por verlo conseguido nos sirven como impulso para avanzar; visualizarnos con el objetivo logrado nos ayuda a reafirmarnos y seguir adelante; y marcarnos los tiempo y acciones que nos ayudarán a conseguir nuestro sueño es clave. Y esto está bien, el punto está cuando priorizamos descuidando el resto de aspectos.

Todos hemos experimentado que el camino hacia la meta, sea cual sea esta, no es lineal. Cuando aparecen los baches, los imprevistos, las dudas y las resistencias, es cuando realmente sale a la luz el verdadero compromiso que tenemos con nosotros mismos y con esa meta. En esos momentos, lo que suele suceder es que descuidamos alguno de esos pilares o le damos mayor protagonismo desde un punto de vista negativo.

Basta con que un pensamiento limitante domine tu autodiálogo, que una emoción negativa marque el rumbo de tus decisiones o que te sientas atascado en tu plan para que la distancia entre tú y ese objetivo aumente cada vez más, hasta el punto, en algún caso, de abandonarlo.

La clave no está en la lucha. Todas esas resistencias y altibajos forman parte del proceso natural para alcanzar tu meta. La clave es que seas consciente, en cada momento, desde dónde estás avanzando y qué te puedes permitir hacer. META es esa llave de rescate que te ayudará a encontrar el equilibrio y a volver a ti para seguir imparable hacia tu objetivo final.

¿Qué engloba cada pilar de META?

M: creencias, pensamientos dominantes, autodiálogos, patrones mentales, mapas mentales, formas de organizar la información, autoconcepto, autoimagen, etc… Todos aquellos aspectos que tienen que ver con cómo recibes, interpretas y comunicas la información, tanto externa como interna.

E: gestión emocional, fidelidades invisibles, emoción dominante, autoestima, habilidades, fortalezas, valores, marcos de referencia, resiliencia etc… Todos aquellos aspectos relacionados con cómo y desde dónde estás viviendo.

T: planificación, organización, compromiso, tiempos, etc… Todos aquellos aspectos que determinan cómo entiendes, te relacionas y organizas tu tiempo.

A: hábitos, acciones sostenibles, planes de acción, estilo de vida, etc… Todos aquellos aspectos relacionados con las acciones que decides implementar en tu vida bien durante un período corto de tiempo o como estilo de vida.

¿Por qué es importante incorporar la filosofía META en tu vida?

Vivimos en una era en la que el pasar a lo siguiente marca el ritmo de nuestra vida y en la que nuestra valía parece medirse más por lo que hacemos que por lo que somos. Nos resulta muy fácil quedarnos atrapados en una red de velocidad constante, vivir desde expectativas y condicionantes externos y olvidarnos, en muchas ocasiones, de lo que es importante para nosotros y nos hace felices.

META funciona como esa balanza que te ayuda a darte cuenta de desde dónde estás viviendo y qué necesitas priorizar para sentirte en armonía y equilibrio entre lo que quieres hacer, lo que tienes que hacer y lo que te puedes permitir hacer. Es una sencilla regla nemotécnica que te ayudará de forma rápida a ponerte en el centro de tus decisiones y a priorizar aquellos aspectos de tu vida que has empezado a descuidar.

Puedes aplicarla tanto para objetivos personales como profesionales, así como en situaciones concretas, como proyectos o metas más complejas. Recuerda que es tan solo una llave que te pondrá en el camino, pero eres tú quien lo recorre, quien decide, quien ajusta y quien sostiene el proceso. META no hace el trabajo por ti, pero sí te ayuda a volver a ti cuando te pierdes en el ruido externo.


En Remociónate encontrarás ideas para reforzar cada uno de los pilares de META y, en mi libro META: LA REVOLUCIÓN DEL SER PARA PODER HACER, encontrarás todos aquellos aspectos que te ayudarán a vivir desde una productividad consciente, sana y en equilibrio. Puedes conseguir tu ejemplar aquí.

 

La guía que revoluciona las bases de la productividad, poniendo en el centro tu bienestar. (3)