Quiero un cambio de vida, ¿es posible?

Estoy segura de que en alguna ocasión has presenciado algún debate con argumentos a favor o en contra sobre la premisa que nos ocupa. Y tú, ¿en qué bando te posicionas? ¿crees que realmente podemos cambiar o el cambio no siempre es posible?

Para mí más que una respuesta universal, lo más importante está en lo que tú, como ser individual, sientas y creas. Si crees que cambiar es posible, probablemente seas de los que activen cambios en su vida. Si por el contrario, eres de los que piensa que el cambio no es posible, vivirás en muchas ocasiones en tu zona de confort creyendo que existen límites que no puedes gestionar y que te impiden avanzar.

Al final, que el cambio sea posible o no, es simplemente una cuestión de creer. Así que déjame contarte porque para mi EL CAMBIO SÍ ES POSIBLE.

Lo primero que habría que definir es ¿qué implica cambiar? o más concretamente, ¿qué significa para ti cambiar?

Hay personas que consideran que el cambio se traduce en el paso de un estado al estado contrario. Sin embargo, esta visión puede llegar ser muy rígida y limitante; por lo que para mi, el cambio ya se produce desde el mismo momento en que se manifiesta algún tipo de transformación en el estado inicial de un individuo, objeto o situación. Esta transformación puede ser sutil o significativa, llegando incluso a ser un cambio a un estado totalmente opuesto.

Por eso es tan importante que tengas claro qué es el cambio antes de comenzar a debatir o de iniciar cualquier transformación en tu vida, por pequeña que te pueda parecer. Así que el primer paso, es que construyas tu propia definición del cambio.

Todos los argumentos que incluyo en este artículo están basados en la idea de que el cambio es posible a partir de la definición dada en el apartado anterior.

Dicho esto, puedes realizar cambios en cualquier área o aspecto de tu vida. Ya sea en el plano emocional, personal, profesional, familiar, físico, etc…lo importante es estar claro de por qué y para qué quieres activar ese cambio en tu rutina.

Una vez que estés claro y enfocado en tu objeto del cambio, elegirás los aspectos sobre los que quieres comenzar nuevas rutinas en tu día a día, enfocados a esa transformación que te has propuesto.

En el canal de Youtube tienes una lista de reproducción dedicada específicamente al cambio, puedes verla pinchando aquí. En ella encontrarás vídeos con tips e ideas que has de tener en cuenta cada vez que quieras comenzar algún tipo de transformación en tu vida.

Sin embargo, hoy quiero compartirte la base de todo cambio, el primer paso antes de empezar. Tener muy claros y concretos los siguientes puntos clave: 

  • ¿El qué? En este paso has de definir de forma concreta y clara cuál ese objetivo que quieres alcanzar. Puede ser que tengas uno solo o varios que de alguna estén relacionado y te permita definir objetivos parciales.

  • ¿El por qué? Pregúntate que hay detrás de esa necesidad de transformación. Esta semilla será fundamental para activar esos interruptores emocionales que te ayudarán a conseguir tu objetivo.

  • ¿El para qué? Todo lo que hacemos tiene una intencionalidad de base, por lo que es fundamental que conectes con esa motivación final que te muestre para qué estás necesitando ese cambio.

  • ¿Desde dónde? Sin emociones, no hay vida. Siéntete y conecta con esa emoción que impulsa ese deseo de cambio. ¿Es una cuestión de ego? ¿de amor? ¿de búsqueda de aceptación…? ¿Qué estás buscando con este cambio?

  • ¿El cómo? Una vez que tengas claro tu objetivo y tus interruptores emocionales, has de definir de forma clara, sencilla y concreta y plan de acción que te ayudará a alcanzar cada uno de los objetivos que te has propuesto.

Estos cinco puntos serán los pilares de tu cambio. En la medida que los tengas claros y presentes durante todo el proceso, más seguro y firme te sentirás mientras avanzas. Por otro lado, si dudas o no tienes claro alguno de ello, avanzarás a tropezones o estancándote.

Recuerda que las dudas, los miedos y los cuestionamientos siempre van a aparecer en algún momento de tu cambio, por eso necesitas tener algo a lo que agarrarte para volver a ti y reafirmarte en lo que quieres. Estos cinco puntos son esos cinco pilares que te sostendrán sea cual sea la fase en la que te encuentres. 

Si eres de los que siente que el cambio es posible pero que de alguna manera existen condicionantes que lo hacen difícilmente alcanzable, te hago pregunta: ¿esos condicionantes son tuyos o son externos?

Las típicas frases como:

  • ¿para qué cambiar si siempre se ha hecho así?

  • más vale malo conocido que bueno por conocer

  • ¿por qué quieres un cambio con lo bien que estás?

Estas son algunas de las frases que puedes encontrarte y que si te descuidas se aferran a tu mente y a tus deseos convenciéndote que es mejor quedarte como estás. Y con esto, no me refiero a que esté mejor una opción más que la otra; lo único es que estés claro y consciente de los mecanismos que se activan dentro de ti y desde dónde estás tomando la decisión.

Hay muchas personas a las que permanecer en su zona de confort les da la tranquilidad y la armonía que necesitan en su vida. Y ojo, que no estoy diciendo que permanecer en tu zona de confort sea algo necesariamente negativo (ya hablaremos de ello en otro post); pero si eres de lo que siente que algo se mueve en tu interior pidiéndote algo más o algo diferente, ESCÚCHATE, RESPÉTATE Y TOMA ACCIÓN. Sentir miedo y dudas forma también parte del camino, que en ningún caso sean la razón por la que te impides cambiar.

Tú eres el único responsable de tu vida, tú eres el único protagonista y el límite está donde tú lo quieras poner. Quiero terminar con el título de unos de mis libros recomendados y que dice: ¡Aunque tenga miedo, hágalo igual!

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